jueves, 8 de enero de 2009

Martes 23 de Diciembre

Hoy toca viajar! Como el vuelo con destino a Florencia sale a las 19.55h desde Gatwick y tengo un largo recorrido de 6h 53 min. con dos cambios de tren hasta allí (Newquay-Par-Reading-Gatwick Airport), prefiero coger el primer tren de la mañana a las 6.57h para llegar a las 13.50h por si las moscas, ya que el siguiente llega a las 16.58h y me parece tiempo suficiente para facturar pero muy poco margen de error en caso de imprevistos.
La casa seguía en el silencio de la noche cuando salía dirección a la mítica estación en la fría y oscura madrugada de invierno. Tanto el tren como yo fuimos puntuales a la cita, era pequeño, solo dos coches y de apariencia antigua pero con un interior moderno y cómodo. Me despedí de Newquay con un "hasta pronto" a través de la ventana al inicio del tracata del tren. El trayecto hasta Par fue tan solo de una hora aproximadamente de la cual, entre comprar el billete y poco más, casi ni me enteré.
El segundo tren también puntual y donde he pasado la mayoría del viaje, a diferencia del primero, era largo, moderno, aerodinámico y cruza la isla a toda velocidad hasta Londres.
El paisaje hasta llegar a Reading, siempre bajo un amanecer rosado tirando a gris y pasando por algún que otro bosque, puente, iglesia con cementerio incluido con un lateral lleno de lápidas dignas de un escenario cinematográfico de terror, era alternado entre extensos campos verdes con arboles sin follaje y pueblos con casas de techos grises con las típicas chimeneas inglesas, que tanto me recuerdan a una pieza del Lego porque son de cilindros sobre una base rectangular.
El tercero y último tren empezaba en esa misma estación, he tenido que esperarlo un rato, mientras lo hacía se podía notar en el ambiente la proximidad a una gran ciudad por la variedad y gran volumen de gente en la estación, y los grandes edificios de oficinas de los alrededores.
El tren en sí era moderno pero no demasiado aerodinámico, algo así como los cercanías, el trayecto aunque solo era de una hora y poco se me ha hecho largo por la suma del total y las ganas de llegar.
Una vez en el aeropuerto y con casi 6h de tiempo libre, he buscado los mostradores de facturación de Meridiana, en las pantallas indicaban que el vuelo 3536 con destino Barcelona estaba cancelado!!! Glups... por suerte el mío era el 3534, buff que alivio por el momento... debía de ser el de la mañana. Como se habían descuidado una balanza encendida y mi maleta pesa como un muerto, he aprovechado para asegurarme de que no llevo exceso de equipaje. 21,70 kg... suerte que es Meridiana y no una Low cost... sino ya me veía dejando cosas en el suelo.
Después de desayunar un Whopper en el B.K., mientras leía sentado en unos de los bancos situados en la primera planta, donde años atrás habíamos dormido Oriol y yo esperando que amaneciera para ir al centro de Londres en busca de nuestro amigo Dani y nuevas aventuras, un tipo empezó a vaciar su maleta con cara de enfado para desechar dos pares de tejanos, una americanas y algo más antes de volver a irse por donde había venido. La imagen fue tan dantesca y les imponen en la cabeza tanto miedo a la gente con el terrorismo, que me imaginaba ya a un equipo entero de anti-explosivos al rededor de las bolas de ropa. No pude ver el final de mi historia porque por fin me tocaba ir a facturar mi maletón, que definitivamente a parte de un "Buen viaje" con la mejor de las sonrisas de la chica de facturación, por suerte no me dijeron nada del peso.
A parte de un ligero retraso en el vuelo no hubo mayores incidencias pero eso sí, la suma desde que salí de casa hasta llegar a Florencia era un total de... 17 horas! FIU FIUUUU!!!
Pero como dice la publicidad... ver a la familia no tiene precio, para todo lo demás Master Card!

FIN

1 comentario:

Newquay holidays dijo...

Newquay is good place for surfing!